La Profanación de El Sagrario
Actualizado (Lunes, 17 de Mayo de 2010 13:22) Escrito por TFP Viernes, 14 de Mayo de 2010 16:04
El ataque perpetrado contra la iglesia-templo de El Sagrario, adjunto a la Catedral Primada de Bogotá el pasado primero de mayo de este año en curso, deja mucho qué pensar, especialmente si tenemos en cuenta que allí permanece expuesto Nuestro Jesús Sacramentado.
Primero que todo ciertamente no fueron obreros los que hicieron eso precisamente el día que la Iglesia conmemora a San José como trabajador.
En segundo lugar, independiente de los graves daños que hicieron, uno de ellos prácticamente irreversible, es escandalosamente sorprendente el manto de silencio e indiferencia que algunos de los grandes medios de comunicación echaron sobre el doloroso acontecimiento, como si realmente no fuera una noticia, si no trascendental al menos de cierta importancia.
En tercer lugar, altamente expresivos algunos de los graffitis que pintaron en las paredes del templo y en las del palacio Cardenalicio : "Os bebereis la sangre de nuestros abortos" - "No metan sus rosarios en nuestros ovarios".
Da la impresión que no fueron propiamente colombianos los que hicieron eso, sino miembros de esa especie de Internacional Abortista que recorre toda la tierra aprovechando cualquier tipo de concentración popular o política para expresar su odio satánico y su intolerancia religiosa en un mundo que se ufana de liberal, racionalista y comprensivo con todo tipo de creencias, aún las más agresivas contra la ley natural, el decálogo y el sentido común.
La TFP Colombiana rechaza con justa indignación, desde lo más hondo de sus sentimientos religiosos y patrios, ese atentado contra la razón y la libertad religiosa. Pide a Dios Nuestro Señor Jesucristo que acoja, por las purísimas manos de María Santísima, nuestro pedido de perdón y reparación para toda la nación colombiana, y se apiade misericordiosamente de los insensatos autores intelectuales y materiales de la dolorosa e injustísima afrenta, que al parecer ya rompieron defintivamente hace mucho tiempo con los beneficios de nuestra Redención.
Expresamos también nuestras más sinceras condolencias por el agravio que esto significa para nuestro Cardenal Mons. Pedro Rubiano Sáenz y toda la Curia Arquidiocesana.




