La eutanasia:crueldad científica

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Una crueldad científica demostrada

   ¡Bellísimo! : "Si mi hija está luchando, yo no tengo derecho a bajar los brazos", pensó Guillermo Yelting, joven padre argentino cuando confiesa haber tenido por fracción de segundos la tentación de desear que era mejor que su hija muriera tras más de quince meses de peramanecer en estado de coma.

   Pero un día en que incluso estaba presente su novio, Sara abrió los ojos, movió las manos y llegó a leer y escribir ante la alegría de todos sus seres queridos, que velaban al pie de la cama de una joven declarada por los médicos en estado vegetativo. Su padre dice que al verla en el estado de coma pensaba que "mientras haya vida tiene que haber esperanza". Recomienda a los familiares que tengan casos parecidos decirles palabras de dulzura porque está seguro que ellos escuchan aunque "la ciencia te bombardea y te dice que no hay nada que hacer".

   Sara a los 22 años de edad, comenzó a sufrir repentinamente inexplicables problemas neuronales que la sumieron en estado de coma grado 4 y que fue empeorando cada vez más hasta llevarla a pesar 35 kilos. Internada en una clínica el 8 de febrero de 2009 fue perdiendo conocimiento y contanto con el entorno. Guillermo Yelting dice que se le intentaron todos los tratamientos y terapias conocidos hasta que tuvo que entrar en cuidados intensivos por un problema de tipo pulmonar que le apareció, sin embargo,cuenta él que se decía "yo no me voy a dar por vencido, yo no la voy a entregar".