Testamento de un gobernante
Actualizado (Jueves, 11 de Noviembre de 2010 11:13) Escrito por TFP Jueves, 11 de Noviembre de 2010 11:09
El testamento de un gobernante a su hijo
Extractos del testamento que el rey San Luis IX de Francia (1.214-1.270) dejó a su hijo
“Hijo mío amadísimo. Lo primero que quiero indicarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible.
Hijo. Debes guardarte de todo aquello que sabes que desagrada a Dios, esto es, todo pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal (…)
Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos; ayúdalos y consuélalos según tus posibilidades. Da gracias a Dios por todos sus beneficios, y así te harás digno de recibir otros mayores. Obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está la razón.
Pon la mayor diligencia en todos tus súbditos vivan en paz y con justicia, sobre todo las personas eclesiásticas y religiosas.
Sé devoto y obediente a nuestra madre, la Iglesia Romana, y al Sumo Pontífice, nuestro padre espiritual. Esfuérzate en alejar de tu territorio toda clase de pecado, principalmente la blasfemia y la herejía.
Hijo amadísimo. Llegado al final, te doy toda la bendición que un padre amante puede dar a su hijo; que la Santísima Trinidad y todos los santos te guarden de todo mal. Y que el Señor te dé la gracia de cumplir su voluntad, de tal manera que reciba de ti servicio y honor, y así, después de esta vida, los dos lleguemos a verlo, amarlo y alabarlo sin fin. Amén”




