Liberalismo deja ver el cobre
Actualizado (Jueves, 02 de Febrero de 2012 14:50) Escrito por Antonio Borda Jueves, 02 de Febrero de 2012 14:44
¿La castidad no tiene derechos?
No hace mucho, quizá un par de años atrás, un buen párroco de la ciudad de Tarnów al sur de Polonia, donde está el santuario de la Beata mártir de la pureza Karolina Kowsca, considerada la María Goretti de los Poloneses, quiso promover entre las jovencitas de su parroquia la practica de la castidad sugiriéndoles hacer una promesa a María de mantenerse vírgenes hasta el día de su matrimonio. Para tal, con la ayuda de un joyero artesano del lugar, diseñaron un anillito en plata, un lirio que la jovencita se comprometía a llevar siempre como prueba y símbolo, que menos que un voto o promesa realmente era un serio propósito que ella hacía generosa y valientemente. Bien pronto el ejemplo cundió en otras parroquias de la ciudad y en casi toda Polonia. Y pasó fronteras hasta llegar a países como Canadá donde fue prohibido en un colegio de la localidad inglesa de West Sussex Toronto porque no corresponde con el reglamento de tal plantel educativo que, afirma el padre de una de las niñas de la prohibición, permite a las musulmanas ir con la cabeza cubierta y a las chicas Sikhs usar sus pulseras y otros adminículos, pero a las católicas no, especialmente si se trata de ese significativo anillo.
A Karolina Kowsca la beatificó en 1987 el hoy bienaventurado Papa Juan Pablo II, por su comprobado valor a los 16 años de edad en defensa de su pureza cuando un soldado ruso en 1914 terminó asesinándola por no dejarse violar.
Entrevistado el señor rector de la institución explicó que se trataba solamente de aplicar el reglamento del colegio que prohíbe el uso de aretes. No dijo más. Lydia Playfoot de 15 años, otra de las prohibidas en el colegio, afirma que siempre se sintió discriminada e incluso perseguida por algunos profesores y compañeras.
La promesa del liberalismo fue que solamente esa doctrina garantizaba a la humanidad entera la verdadera y auténtica libertad. Y en nombre de ello, salió Napoleón a caballo y de botas, llevando guerras por toda Europa incluso hasta nuestra América cuando todos los caudillos de la independencia, copiando el estilo y ejemplo napoleónico, embarcaron nuestros países en esa guerra fratricida que por ejemplo hoy en Colombia continúa sin parar desde 1810. ¿Es en nombre de esa libertad que se prohíbe manifestar públicamente que se es casto?




